Tulesiondeportiva, también en aplicación móvil

La apuesta de tulesiondeportiva.com de crear un espacio divulgativo, formativo e informativo para los profesionales entregados a la Medicina Deportiva y para todos los amantes del Deporte no estaría completa sin ofrecer a nuestros seguidores todas las herramientas a nuestra alcance que puedan contribuir a mejorar su salud.

Por este motivo queremos contaros que tulesiondeportiva.com cuenta también con un App: Tu Lesión, que a los pocos meses desde su estreno accesible al público ya cuenta con más de 2.000 descargas.

A estas alturas nadie pone en duda que las aplicaciones móviles de salud forman parte ineludible del futuro de la Medicina y del autocuidado de la salud. De hecho, actualmente, se estima que existen más de 40.000 aplicaciones dentro del grupo ‘medicina, salud y bienestar’. Ante este crecimiento vertiginoso, son muchos los que se preguntan cómo saber cuáles son las apps de confianza, cuáles contienen información útil, qué respaldo científico hay detrás de muchas de ellas…

Tulesiondeportiva.com no puede aventurar si nuestra aplicación está elaborada al gusto de todos, pero sí puede garantizar que su contenido ha sido elaborado por profesionales de la salud, superespecialistas en Medicina Deportiva. Sus contenidos se basan en la literatura científica, en la experiencia y en la capacidad de divulgación que nos caracteriza desde la creación de nuestra plataforma.

A día de hoy, nuestro App goza de una gran aceptación.  Totalmente gratuita, en ella se puede acceder a una gran variedad de contenidos que abarcan desde la descripción, manejo y prevención de lesiones, como ‘La triada de la mujer deportista’, hasta recomendaciones que cubren una amplia gama de aspectos relacionados con la práctica deportiva.

Como ejemplos os citamos:  ‘Suplementación en el Deporte’ o ‘Verdades y Mentiras de los estiramientos’.

Otros capítulos interesantes van desde: ‘El deportista en edad de crecimiento’ hasta ‘Calzado deportivo’.

Desde Tulesiondeportiva.com os invitamos a todos a descargar la aplicación, que seguro no os defraudará. Esperamos poder seguir trabajando para ofreceros nuevas aplicaciones interesantes y útiles en un futuro próximo. 

 

Derrick Rose: La estrella con las rodillas de cristal

Jugador franquicia de los Chicago Bulls que lo eligieron como número 1 del Draft del año 2008. En sus 191 cm estaban puestas muchas de las esperanzas de los habitantes de la ciudad del viento y rememorar aquellas noches inolvidables desde que Michael Jordan consiguiera el último anillo de campeón de la NBA.rose_jpg

Unas temporadas impresionantes tanto en números como en juego, vaticinaban un futuro prometedor para este jugador que llegó a ser Rookie del año en esa temporada 2008-2009, jugando el All Star game en la siguiente y llegó a ser nombrado Jugador Más Valioso en el año 2010-2011. Estaban tan seguros en los Bulls que era el sucesor de Air Jordan, que lo ataron casi de por vida con un aumento de contrato de casi 73 millones de euros por cinco temporadas, además de un contrato multimillonario por parte de Adidas. Tenía todo a su favor para disputarle el estrellato de la liga al otro crack, Lebron James.

Sin embargo, un contratiempo truncó la progresión de esta estrella formada en la Universidad de Memphis. Temporada 2011-2012, primer partido de playoff contra Filadelfia. En un rebote nota un chasquido en la rodilla y los signos de dolor son evidentes. No puede seguir. Es sacado de la pista casi en volandas por parte de dos fornidos compañeros. En los días sucesivos, los peores presagios se confirman, rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda. Fue tal el golpe para sus compañeros que, a pesar de haber sido líderes de su conferencia y enfrentarse con el último clasificado, perdieron la serie por 4 victorias a 2.

¿Qué supone romperse el cruzado para un jugador de baloncesto?

Las rupturas del LCA pueden deberse a lesiones por algún o ningún contacto. Un golpe en un lado de la rodilla, como puede ocurrir en una entrada en el fútbol, puede ocasionar la ruptura. Hacer una parada rápida, en combinación con un cambio de dirección al estar corriendo y con el pie fijo en el suelo y girando la rodilla, aterrizando de un salto o extendiendo demasiado la articulación de la rodilla puede causar lesión al LCA. Las lesiones del cruzado anterior frecuentemente ocurren con otras lesiones. El ejemplo clásico es cuando éste se desgarra al mismo tiempo que el ligamento lateral interno y que el menisco interno (uno de los cartílagos amortiguadores de la rodilla).

Este tipo de lesión es más frecuente en los futbolistas y en los esquiadores. Se denomina “triada”. Las mujeres tienen más probabilidades de sufrir una ruptura del cruzado anterior que los hombres, pero la causa de esta situación aún no se entiende completamente, aunque puede deberse a diferencias en la anatomía y funcionamiento muscular. Los adultos generalmente se rompen su LCA en la parte media del ligamento o el ligamento se “arranca” literalmente del fémur. Estas lesiones no sanan por sí solas.

Lo normal es un jugador profesional es sustituir ese ligamento dañado no reparable de forma autónoma, por un injerto tomado del tercio medio del tendón rotuliano de esa misma rodilla. Esa técnica se llama HTH (hueso-tendón-hueso). Dicho injerto, una vez medido y preparado, es fijado a la tibia y a la parte externa del fémur mediante tornillos de material reabsorbible.

El tiempo de recuperación de una lesión del ligamento cruzado anterior son 6 meses. Sin embargo, D. Rose ha estado más de un año sin pisar las canchas en partido oficial, de hecho, la temporada 2012-2013 fue en blanco. El jugador no quiso arriesgar y no entendemos qué pudo haber pasado en su cirugía o durante la recuperación, porque los plazos para volver fueron sobrepasados en exceso. Falta de confianza, derrames articulares, exceso de presión mental del equipo, patrocinadores y/o aficionados, pudieron ser la clave para que el jugador no fuera cumpliendo los plazos para volver en tiempo y forma. El jugador aprovechó esa inactividad para mejorar muchas facetas de su juego. Mejoró mucho en potencia de salto, cambió su mecánica de tiro y trabajó los brazos y el abdomen, convirtiéndose en un jugador capaz de tener más autoridad física en los duelos individuales con jugadores más altos y pesados que el propio Rose.

Grandes esperanzas para los aficionados de la NBA en general y de Chicago en particular cuando se anunciaba a bombo y platillo la presencia del número 1 del Draft esta temporada. Pero poco ha durado la alegría. En la jornada 25, cuando Chicago visitaba Portland, Rose se lesionó la rodilla derecha mientras luchaba por un balón con el alero francés Nicolás Batum, de los Trail Blazers, a falta de 3:20 minutos para concluir el tercer periodo.

El base titular de los Bulls sufrió una torcedura que le impidió seguir en el campo y aunque se sentó en el banquillo y trata de recuperarse al final tuvo que ser ayudado por personal del equipo mientras se dirigía a los vestuarios. En esta ocasión, era la rodilla derecha, pero la imagen de Rose, saliendo del pabellón sin apoyar la rodilla y usando dos muletas, no fue nada esperanzadora. Tras la resonancia, en esta ocasión el menisco externo fue el culpable. Una rotura parcial era la responsable de la clínica del jugador. El menisco externo tiene  forma de C pero más cerrada y estrecha que el interno. Cuando se produce una lesión, se suele extirpar la zona dañada en el caso que no se pueda suturar. Con Rose se decidió la sutura, que es un tratamiento más conservador ya que deja intacto el menisco y alarga la vida de la rodilla del jugador, en lugar de extirpar ese pequeño fragmento, que, si bien, provoca una recuperación más precoz pero con consecuencias más inciertas para la rodilla, a largo plazo.

La sutura precisa de mayor tiempo de recuperación al necesitar un período de no apoyo de la extremidad operada alrededor de 6 semanas, más un período de rehabilitación más calmado y cuidadoso. De hecho, no se cuenta con el jugador para lo que resta de temporada. No quieren correr riesgos por parte de Chicago pero quizás sea demasiado tiempo sin competir, no para las rodillas de Rose sino para su cerebro.

Post de Antonio Ríos

Antonio Ríos es cofundador de tulesiondeportiva.com
http://www.doctorantoniorios.com/

Y, ahora, le ha tocado a Ronaldo

La ‘maldición de los velocistas’ (http://www.abc.es/sociedad/20131112/abci-lesion-messi-201311112136.html), las lesiones relacionadas con los músculos isquiotibiales, los que se sitúan en la región posterior del muslo (semimembranoso, semitendinoso y bíceps femoral), están dejando fuera de juego a las estrellas del fútbol español (http://www.tulesiondeportiva.com/deportes/futbol/).
El último en caer, Cristiano Ronaldo. Por ello, desde tulesiondeportiva.com hemos pensado que puede ser importante, extendernos en la información de este campo. A este ‘capítulo’ (n.1), por tanto, le seguirán otros destinados a conocer y abordar las lesiones musculares.

Lo cierto es que estas lesiones tienen una incidencia de una por cada 1.000 horas de actividad física, una cifra sólo ligeramente inferior a las lesiones producidas en deportes de contacto. Por ejemplo: un equipo de fútbol profesional de 25 jugadores puede esperar entre 7 y 10 lesiones de este tipo por temporada, pero, ¿se pueden realmente prevenir?

Los expertos apuntan que el camino para tratar de hacerles frente es realizar un trabajo controlado. Programar un entrenamiento, a medida, personalizado en el que se ajusten los desequilibrios entre los grupos musculares anteriores y posteriores, y las diferencias entre el lado derecho e izquierdo de los deportistas. Los futbolistas, como todos los atletas, tienen asimetrías que hay que ‘limar’.

El entrenamiento de la fuerza es uno de las claves apuntadas por todos los especialistas como el camino a seguir para evitar la aparición de lesiones musculares.

La realización de ejercicios de musculación es un método eficaz de prevención. La desproporción entre la fuerza del cuádriceps, el potente músculo que extiende la pierna, (en la cara anterior del muslo), y de los isquiotibiales es la que facilita la rotura de estos últimos, situados en la cara posterior del muslo, más débiles. Por eso es recomendable la realización de trabajo excéntrico de isquios para eliminar los mencionados desequilibrios.

Todo sin olvidar que este tipo de lesiones se deben a factores intrínsecos y extrínsecos.

Los primeros son aquellos relacionados con el propio deportista, su preparación física, su estado nutricional, antes y durante la práctica deportiva, así como el equilibrio adecuado de electrolitos y sales. La sudoración origina pérdida de líquidos y sales en el organismo. Los músculos van perdiendo elasticidad al perder hidratación por lo que, tras un ejercicio prolongado, aumentan las probabilidades de sufrir una lesión muscular, desde el típico pinchazo o tirón, hasta la rotura grave. Si existen reservas adecuadas de energía en el músculo (glucógeno), las probabilidades de lesión son menores.

Es, por esta razón, que la alimentación del deportista es un aspecto fundamental que deberemos atender tanto en los períodos de entrenamiento, como en los de competición. Otros factores predisponentes, que pueden facilitar una lesión muscular, son el antecedente de lesiones previas que hayan dejado una fibrosis cicatricial, las sobrecargas continuadas, las enfermedades generales, el uso de medicación, el exceso de tensión muscular, la obesidad o el sobrepeso.

Cuando un jugador está fatigado, la coordinación entre la contracción y relajación de músculos antagonistas falla y, por milésimas de segundo, se solapan, y aparece la lesión.

Se sabe que la potencia global del cuádriceps, el extensor de la rodilla, es tres veces la de los isquiotibiales, los flexores de la rodilla (esto en deportistas entrenados, la proporción en personas no entrenadas puede ser de 5/1), por lo que muchos autores piensan que la sincronización, más que el balance de potencia, es el principal factor, durante la carrera de velocidad, que determina la posibilidad de esta lesión, también conocida como la lesión del velocista.

El momento crítico es el instante previo al apoyo, donde los isquiotibiales frenan la extensión de la rodilla para llevar el pie hacia atrás y los cuádriceps la intentan extender para preparar el inminente impacto del pie con el suelo.

Entre los factores de riesgo asociados se han postulado la debilidad de la musculatura posterior del muslo con respecto a la musculatura extensora, una pobre posición lumbar, la hipertonía del conjunto soleo-gemelo o la falta de flexibilidad.

Un factor importante para prevenir una lesión muscular es realizar un calentamiento y estiramientos de la musculatura, con especial atención a los grupos musculares específicos del deporte en cuestión. Resulta especialmente importante, en aquellos casos en los que el deportista tiene agujetas. En estos casos el músculo tiene en su interior pequeños cristales de ácido láctico, lo que en la práctica resulta como tener alfileres dentro del músculo, que pueden cortar o dañar pequeños haces de fibras musculares, algo que no pasaría en condiciones normales. Aunque el papel de los estiramientos es fundamental ha de tenerse en cuenta que los estiramientos agresivos muy próximos al momento de la competición pueden restar algo de fuerza al deportista, velocistas o actividades de fuerza, por lo que una cosa es el estiramiento y otra el calentamiento o activación muscular y cardiovascular. 

Los factores extrínsecos son aquellos que no dependen directamente del deportista como el estado del terreno de juego, dinámicas de entrenamiento, descansos, contexto competitivo, temperatura y humedad… Por ejemplo, en las actividades de contacto suelen darse golpes entre un jugador y otro, entre el deportista y el terreno o con algún objeto propio del juego (marcos, barandas, paredes, otros). Los deportes de contacto que con mayor frecuencia causan lesiones son el fútbol, el fútbol americano, el rugby, el hockey sobre hielo y el waterpolo.

Pese a que la teoría preventiva de estas lesiones es conocida, lo cierto es que se siguen produciendo e interrumpiendo la carrera de los atletas. La duda, por tanto, es ¿a los especialistas se les está escapando algún factor de riesgo involucrado en ellas? O, simplemente, el sobreesfuerzo continuado acaba pasando factura y estos atletas están al límite de la resistencia. Un tema del que seguiremos hablando.